Facebook

El tratamiento de los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) requiere de un programa multidisciplinar, adaptado a las características individuales del niño, como el sexo o la edad, y a agentes externos como el entorno familiar y social.

Existen distintos abordajes terapéuticos para tratar el TDAH, pero el tratamiento combinado -"multimodal"- es el que ofrece mejores resultados. Esto supone la inclusión de padres, profesores, médicos y psicólogos en todos los niveles de la terapia. Teniendo esto en cuenta, se coordinan simultáneamente tratamientos de tipo:

  • Farmacológico
  • Psicológico
  • Psicopedagógico

Ninguna de estas intervenciones es exclusiva; no puede, ni debe sustituir a las demás.

Farmacológico

El médico es el profesional sanitario autorizado para prescribir un tratamiento farmacológico y realizar el seguimiento de los pacientes.

Existen varios tipos de fármacos que ayudan a los niños con TDAH. Estos medicamentos actúan sobre los neurotransmisores dopamina y noradrenalina, cuya producción irregular genera los síntomas de este trastorno. Dichos fármacos pueden ser estimulantes o no estimulantes.

Su médico elegirá la opción más adecuada para cada paciente.

Psicológico

El tratamiento psicológico implica varios tipos de psicoterapia: terapia familiar e individual (que reduce el estrés en la familia provocado por la enfermedad del niño), la psicoeducación y entrenamiento a los padres para controlar el comportamiento de su hijo y apoyo en el colegio en las áreas donde el niño está más necesitado.

Psicoterapia para niños

En los niños, la psicoterapia suele combinarse con medicación. En algunos casos se utilizan por sí solas, pero en general es mejor el tratamiento combinado. En estos casos, la psicoterapia conductual es la más eficaz.

En líneas generales, se le enseña al niño a:

  • Controlarse.
  • Monitorizar sus actividades inapropiadas.
  • Comprender la forma en que sus comportamientos interrumpen y molestan a los demás y cómo intentar reducirlos.
  • Se proporciona un entrenamiento en las habilidades sociales.
  • Se enseñan técnicas para mejorar la autoestima.

El terapeuta debe tener en cuenta, además, que el TDAH puede estar acompañado de otros problemas psiquiátricos que también requieren atención, como la depresión o la ansiedad.

Entrenamiento para padres

El TDAH provoca en el niño una serie de comportamientos difíciles de controlar por los padres. Esto puede generar en ellos sentimientos de:

  • Frustración
  • Tristeza
  • Culpabilidad
  • Estrés
  • Baja autoestima
  • Desconfianza en sus habilidades como padres y educadores
  • Problemas maritales

Y son estos problemas, en muchas ocasiones, los que los llevan a la consulta clínica.

Cuantos más detalles conozcan los padres sobre el trastorno de su hijo, más fácil será tratarlo con éxito. Por esta razón, un programa integral debe incluir técnicas orientadas a aumentar el conocimiento de los padres acerca del TDAH, y posteriormente, un entrenamiento en el control de las conductas del niño.

En este punto se les enseña a los padres a:

  • Marcar a su hijo pocos límites, pero estables, de uno en uno y hasta el final.
  • No consentir las exhibiciones del niño en un "escenario público".
  • Definir reglas claras de consecuencias y premios para ciertos comportamientos.
  • Ayudar al niño a terminar una tarea o encargo dividiéndolo en pasos menores.
  • Aumentar la estructura y el orden de la casa.
  • Establecer rutinas estables y predecibles para estructurar el tiempo.
  • Eliminar ruidos y distracciones.
  • Motivar al niño.
  • Aumentar la disciplina haciendo que el niño sufra las consecuencias de saltarse las normas.